MORBIDELLI TAXCO. PRUEBA DEFINITIVA DE LA T250X

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A finales de 2025, GS Motos sorprendió al mercado mexicano con la llegada de Morbidelli, la legendaria firma de origen italiano que, mediante una alianza estratégica con Italika, desembarcó en nuestro país con una gama de modelos que buscan combinar diseño, tecnología y prestaciones. Entre ellos se encuentra la T250X, una propuesta multipropósito que desde el primer vistazo deja claro que fue concebida para salir del asfalto y explorar nuevos caminos. Para comprobarlo, Morbidelli nos llevó hasta Taxco de Alarcón, Guerrero, donde pusimos a prueba sus capacidades a lo largo de una ruta que combinó carretera, terracería, empedrados y los estrechos callejones de este Pueblo Mágico.

Desde el corazón de Taxco comenzamos esta experiencia a bordo de la T250X, una doble propósito que se presenta como una alternativa para quienes buscan una motocicleta capaz de desenvolverse con confianza tanto en ciudad como fuera del camino. Con una posición de manejo cómoda y una configuración pensada para largas jornadas, los primeros kilómetros fueron suficientes para comenzar a conocer el carácter de esta nueva Morbidelli.

Bajo su diseño aventurero y de inspiración dakariana encontramos un motor monocilíndrico de 250 cc, cuatro tiempos y cuatro válvulas, capaz de generar 22 caballos y 22 Nm de torque. La mecánica trabaja junto a una transmisión de seis velocidades y arranque eléctrico, mientras que en la parte ciclo incorpora una horquilla invertida de 41 mm al frente y un monoamortiguador trasero ajustable.

La seguridad también ocupa un lugar importante en esta propuesta y es el elemento principal que la separa de una Italika “convencional”, gracias a un sistema de frenos de disco con ABS de doble canal. A esto se suman sus rines de rayos, con 19 pulgadas adelante y 17 atrás, acompañados por neumáticos de configuración mixta que anticipan la posibilidad de abandonar el pavimento.

Los primeros kilómetros nos llevaron por las sinuosas carreteras que rodean Taxco, hasta llegar a la cascada conocida como “Velo de Novia”, una caída de agua de aproximadamente 20 metros ubicada sobre la carretera Taxco-Ixcateopan. El descenso fue uno de los primeros retos para la T250X y también una oportunidad para comprobar el funcionamiento de su conjunto de suspensión y frenos.

En esta primera sección, la horquilla invertida de 41 mm mostró una respuesta firme pero controlada, mientras que el ABS de doble canal aportó confianza en las pronunciadas bajadas de la región. La entrega del motor resulta progresiva y permite aprovechar con facilidad las seis relaciones de la caja, manteniendo un ritmo relajado a medias revoluciones.

Después de aproximadamente 40 kilómetros llegamos a Ixcateopan de Cuauhtémoc, un pueblo rodeado de montañas y marcado por una profunda carga histórica. Aquí se encuentra el Templo de Santa María de la Asunción, sitio donde se descubrieron y reposan -de acuerdo con la tradición histórica del lugar- los restos de Cuauhtémoc, último tlatoani mexica.

El primer tramo a bordo nos dejó claro que los 22 caballos de la T250X son suficientes para mantener un ritmo cómodo en carretera. La ergonomía favorece los trayectos prolongados y la posición de conducción permite recorrer kilómetros sin exigir demasiado al piloto. La ruta continuó para una pausa para comer hacia la Ex Hacienda San Juan Bautista, en la comunidad de Taxco el Viejo. Esta construcción del siglo XVI destaca por una arquitectura que recuerda a un castillo fortificado y por su estrecha relación con la historia de la minería de plata en la región.

En carretera, la T250X mostró facilidad para mantener velocidades promedio de entre 100 y 110 km/h, mientras que sus dimensiones y configuración aventurera comenzaron a cobrar sentido cuando el pavimento dio paso a caminos de tierra. Aquí los rines de 19 pulgadas adelante y 17 atrás, acompañados por los neumáticos mixtos, permitieron afrontar superficies de menor adherencia con confianza.

De regreso en Taxco llegó uno de los tramos más particulares de la experiencia. La impecable organización de la marca nos preparó un circuito cerrado en pleno corazón de Taxco, donde los callejones, empedrados, pendientes y estrechas calles del Pueblo Mágico se convirtieron en el escenario perfecto para llevar a la T250X por un terreno completamente distinto al de la carretera.

La suspensión volvió a ser protagonista. La horquilla invertida de 41 mm y el monoamortiguador trasero ajustable absorbieron sin novedad las irregularidades del empedrado, manteniendo una respuesta controlada incluso sobre escalinatas y pasajes peatonales donde difícilmente veríamos una moto pasar. Esta última parte confirmó la versatilidad de la T250X. No se trata únicamente de una motocicleta con apariencia aventurera, su configuración realmente permite utilizarla en prácticamente cualquier escenario y afrontar con seguridad superficies que van mucho más allá del asfalto.

Después de una ruta tan variada, la T250X nos deja la impresión de ser una motocicleta equilibrada y muy completa dentro de su segmento. La colaboración entre Italika y Morbidelli resulta sensacional, ubicándola por encima de sus similares como la serie DM de la marca mexicana por su equipamiento superior y diseño refinado, y en precio por debajo de productos de Hero y Benelli, marcas del portafolio de GS Motos.

Su motor ofrece un desempeño suficiente para viajar a buen ritmo, mismo que resultará perfecto para traslados en ciudad, mientras que la transmisión de seis velocidades se agradece mucho en los recorridos de más de una hora.

A ello se suma un equipamiento completo para su segmento, con iluminación completamente LED, tablero digital con pantalla vertical, mandos retroiluminados y por supuesto ABS de doble canal. Elementos que, combinados con una estética de inspiración italiana y una configuración verdaderamente multipropósito, convierten a la Morbidelli T250X en una propuesta coherente para usuarios principiantes y pilotos que buscan una moto para exigirle sin limite.

La jornada concluyó en Rosa Amaranto, restaurante de cocina tradicional mexicana ubicado en Taxco y reconocido por sus espectaculares vistas hacia el centro histórico. Ahí hicimos una pausa después de completar poco más de 200 kilómetros a bordo de la T250X, compartir sensaciones y concluir de manera satisfactoria una aventura más, esta ocasión sobre un nuevo producto que seguramente veremos con frecuencia.

Encuentra la galería completa del evento aquí.

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