
Royal Enfield ha anunciado la llegada oficial de la Flying Flea C6 a Europa, su primera motocicleta completamente eléctrica y el modelo que inaugura la nueva marca Flying Flea. Con 21 caballos, 115 km/h de velocidad máxima y hasta 104 kilómetros de autonomía, la C6 comenzará sus entregas en octubre de 2026. La marca utiliza el concepto histórico de la original Flying Flea de los años 40 como punto de partida para crear una motocicleta urbana que combina una estética retrofuturista con una plataforma eléctrica y un nivel de electrónica poco habitual dentro del catálogo tradicional de la marca.

La C6 está construida alrededor de una estructura de aluminio y una batería integrada en el centro del conjunto, cuya carcasa está fabricada en aleación de magnesio. Uno de sus elementos más llamativos es la suspensión delantera tipo Girder, una reinterpretación moderna de la arquitectura empleada por la Flying Flea original. Con 124 kilogramos en orden de marcha, 823 mm de altura de asiento y 207 mm de distancia libre al suelo, las dimensiones apuntan a una motocicleta compacta y relativamente ligera para facilitar su uso cotidiano.
El sistema eléctrico emplea una batería de iones de litio de 3.91 kWh, refrigerada por aire, que alimenta un motor síncrono de imanes permanentes capaz de entregar 15.4 kW, equivalentes a poco más de 20 caballos, y 60 Nm de torque. La transmisión utiliza una correa de dos etapas. Con ello, la Flying Flea C6 puede alcanzar 115 km/h y acelerar de 0 a 60 km/h en 3.7 segundos.


El cargador está integrado en la propia motocicleta, por lo que puede conectarse a una toma convencional. Royal Enfield señala un tiempo de 65 minutos para pasar del 20 al 80 por ciento de batería, mientras que una carga completa requiere aproximadamente 2 horas y 16 minutos en las condiciones especificadas por el fabricante. Además, la C6 incorpora frenada regenerativa para recuperar parte de la energía durante las desaceleraciones.
En cuanto a tecnología, la C6 utiliza Fleaware OS, desarrollado sobre Android Automotive OS, y cuenta con una pantalla TFT táctil de 3.5 pulgadas, conectividad, navegación, asistente de voz, control de crucero, actualizaciones remotas y diferentes posibilidades de configuración. También incorpora un cargador USB-C de 27 W y carga inalámbrica para teléfonos mediante el estándar Qi.

La motocicleta cuenta con ABS de doble canal sensible al ángulo de inclinación, control de tracción con detección del ángulo de inclinación y diferentes niveles de configuración. El ABS trasero puede desconectarse y existen distintos modos de conducción para modificar el comportamiento de la entrega de potencia, la regeneración y las ayudas electrónicas.
En la parte ciclo encontramos discos de 260 mm adelante y 220 mm atrás, además de rines que montan llantas sin cámara Ceat en medidas 90/90-19 tanto adelante como atrás. La suspensión delantera Girder ofrece 100 mm de recorrido, mientras que atrás se utiliza un monoamortiguador con 110 mm de recorrido.

La Flying Flea comenzará a distribuirse en París, Barcelona, Roma, Berlín y Londres, mientras que las primeras entregas están programadas para octubre de 2026. Estará disponible en los colores Flea Green, Storm Black y Parachute White. En Europa el precio anunciado es de 5,990 euros, mientras que en Reino Unido se estableció en 5,300 libras, cifras cercanas a los 120 mil pesos mexicanos.