
Ducati confirmó la pareja que defenderá los colores del equipo Lenovo en MotoGP durante 2027 y 2028: Marc Márquez y Pedro Acosta. La noticia cierra meses de especulación sobre el futuro del box italiano y marca el final de la era Bagnaia en Borgo Panigale, justo cuando el piloto turinés se despide -con rumbo previsto a Aprilia- tras toda una trayectoria ligada a la marca, tanto en equipos satélite como en el de fábrica. La llegada de Acosta responde a la necesidad de sumar a un piloto joven y veloz al proyecto de desarrollo de la Desmosedici GP, ahora que la continuidad de Márquez ya está resuelta.

El fichaje de Acosta llega en un momento de transición para Ducati, que ya había asegurado la continuidad de Márquez con la renovación hasta 2028 anunciada semanas atrás. El “Tiburón de Mazarrón” se incorpora como campeón del mundo de Moto3 y Moto2, con 13 podios acumulados en MotoGP, el título de mejor debutante en 2024 y un cuarto lugar en el campeonato de pilotos al cierre de 2025. Será su cuarto año en la categoría reina y, según la propia marca, formará una de las duplas más competitivas de toda la parrilla.
Márquez llega como el piloto más laureado de la parrilla actual, con una capacidad de adaptación que quedó demostrada en su regreso al primer plano tras años complicados en Honda, y que ahora consolida como referencia dentro de la estructura italiana. Acosta, en cambio, representa la velocidad de ascenso: pasó de dominar Moto3 y Moto2 a ser inmediatamente competitivo en MotoGP, algo que muy pocos pilotos logran en su primera temporada.

El equipo Ducati Lenovo se perfila como el conjunto a vencer de cara a 2027. Tener dentro del mismo garaje a un piloto con el historial de Márquez y a uno de los talentos más constantes del paddock le da a Ducati una ventaja estructural difícil de igualar.