
Yamaha será el proveedor exclusivo de motocicletas para el Mundial de Moto3 entre 2028 y 2033. El acuerdo pone fin al esquema multimarca que ha definido a la categoría desde 2012 y abre paso a una etapa de moto única para todos los equipos.

Actualmente la categoría utiliza motores monocilíndricos de 250cc y cuatro tiempos, con un tope de potencia de 60 caballos y chasis que pueden provenir de distintos fabricantes, aunque en los últimos años el dominio ha sido casi total para KTM Group con su RC250GP y con la Honda NSF250R como segunda opción.
La base técnica será la plataforma CP2 de Yamaha, el motor bicilíndrico paralelo que monta en modelos de calle como la MT-07, la Tracer 7, la Ténéré 700 y la XSR700, aunque reconfigurado a fondo para uso de competición. Según cifras que ya circulan sobre el proyecto, las nuevas motos rondarían los 90 caballos de potencia y un peso cercano a los 120 kilos, con dimensiones notablemente mayores a las Moto3 actuales.

El objetivo declarado por Yamaha y MotoGP es lograr una relación peso-potencia superior a la de las motos vigentes, además de ofrecer una moto de tamaño completo más acorde al físico y estilo de pilotaje de las nuevas generaciones de corredores. Pese al carácter de monomarca, Yamaha aclaró que otras estructuras podrán seguir desarrollando sus propios chasis, en un esquema similar al que ya opera Moto2 con Triumph como proveedor único de motor pero con marcas como Kalex o Boscoscuro a cargo de los chasis. Esto busca evitar que la categoría se perciba como una copa de promoción sin desarrollo técnico real.
A partir de 2029, una versión de menor especificación de esta moto será adoptada por el FIM Moto3 Junior World Championship, dentro del paddock de MotoJunior, y ya existen conversaciones con campeonatos regionales interesados en sumarse a la misma plataforma. La moto definitiva aún no se presenta: se prevén pruebas de prototipo durante este año, con la presentación oficial programada para 2027, dejando atrás más de una década de competencia entre fabricantes para entrar en una era de especificación única bajo el sello de Yamaha.
