“I’M LEGEND” DUCATI MONSTER V2

MarcasDucatiPrueba de manejoHace 1 hora2.6K Vistas

La Monster de Ducati es una de las leyendas vivas del motociclismo, una naked que redefinió las reglas con la impronta “menos es más” y que hoy se conserva más vigente que nunca, gracias a una constante reinvención sobre su propio concepto. Todo es nuevo en la V2 que estrena un motor que se ha diversificado en la gama del fabricante italiano para atraer a una nueva generación de motociclistas.

Uno de los modelos más legendarios y exitosos de Ducati, ha evolucionado fuertemente para esta quinta generación. La revolución es muchas veces necesaria, incluso para la Ducati Monster que en 2021 abandonó el chasis Trellis fuertemente identificado con el modelo, algo necesario para bajar 18 kilogramos con respecto a la anterior Monster 821. Ahora, para 2026, se despide del sistema desmodrómico a favor de un conjunto de válvulas accionadas por resortes y árboles de levas comandados por cadena, en lugar de los dobles botadores y bandas que obligaban a costosas revisiones constantes.

Al mismo tiempo, este nuevo motor V2 -que se vio por primera vez durante el año pasado en Panigale y Multistrada-, es 4 kilogramos más ligero que el Testastretta 11º de 937 cc, rindiendo los mismos 111 hp de potencia con una curva más aprovechable a bajas revoluciones. Esto último, gracias a un sistema de distribución variable denominado Intake Variable Timing que ajusta de manera continua el avance de apertura de las válvulas de admisión para ofrecer la mejor entrega posible en cada momento. Así, consigue ofrecer un 70 por ciento del máximo torque aprovechable a apenas 3,000 rpm, con más del 80% a partir de las 4,000.

La nueva Monster V2 no ha cambiado demasiado en apariencia, sin embargo, es completamente nueva.

Más allá de eso, es en la práctica donde se percibe un motor más acorde a las condiciones de vida cotidiana, que se muestra a gusto circulando a velocidad prudente en ciudad y con una disipación del calor optimizada, lo cual mejora la experiencia y comodidad de los ocupantes. Todo esto, sin perder ni un ápice de su deportividad con una aceleración contundente en carretera abierta y capaz de alcanzar velocidades muy por encima de las que el cuerpo puede soportar a los mandos de una naked.

COMPLETAMENTE NUEVA

Pero no solo el motor ha cambiado, la quinta generación de la Monster se ha reinventado nuevamente, aunque el resultado final sea muy parecido al anterior. En parte, porque conserva el faro ovalado con puntos focales led sobre un fondo completamente oscurecido y una postura agazapada como felino a punto de atacar. Esa es la sensación de la nueva Monster, se percibe dinámica aún cuando está detenida, pero es más fácil en todos los aspectos, principalmente por su revisada ergonomía con un puesto de conducción 5 milímetros más bajo y un asiento de una sola pieza más ancho en la zona de apoyo.

El depósito de combustible conserva los mismos 14 litros de capacidad, aunque por fuera parezca más grande, como si nos llevara la memoria a la Monster 900 de 1992: la primera, la original, la máxima obra de Miguel Ångel Galluzzi. Es por ello que cuanto más observamos la Monster V2, más diferencias encontramos con respecto a la generación Testastretta saliente. Aunque todo hay que decirlo: la estructura monobloque queda ahora completamente escondida dentro de la moto y, donde antes encontrábamos parte del aluminio, ahora hay cobertores de plástico sin una existencia funcional. Lo mismo sucede con el anterior subchasis de polímero reforzado (GFRP, por sus siglas en inglés) que ha regresado al acero, siendo este tan solo uno de los responsables por los cuales la nueva Monster V2 ha aumentado un total de 9 kilos con respecto a la misma moto del año pasado.

EN ACCIÓN

Si algo hay que destacar de la nueva Monster V2 con respecto a las anteriores, es la drástica reducción en la curva de aprendizaje. Si vienes de cilindradas menores, encontrarás una máquina manejable y sin complicaciones que te acompaña en todas las facetas de la conducción: desde la más relajada hasta la definitivamente agresiva.

Desde la ciudad hasta Kartódromo Sabaneta, donde se desarrolló gran parte de esta prueba, la Monster V2 muestra su mejor versión para disfrutar más tiempo sobre ella, con el agregado especial de recorrer muchos miles de kilómetros con un costo operativo menor a largo plazo.

Desde la generación pasada, la Monster ha mostrado su mejor perfil dinámico, enfrentando cada curva con una capacidad sorprendente. La nueva V2 conserva esos buenos modales con una entrega de potencia amigable e incluso permisiva a medida que ganamos confianza y comenzamos a ser más agresivos, frenando cada vez más tarde y acelerando con anticipación.

Desde atrás luce una nueva calavera, asiento de una sola pieza y el horquillón de herencia Panigale.

LA ELECTRÓNICA

También es importante hacer una mención especial con respecto al nuevo basculante doble brazo trasero que hereda el buen hacer de las más recientes Panigale V4, al tiempo en que la electrónica también juega un papel decisivo. Dentro de su sofisticada suite, el ABS en curva posee 3 niveles y una función que desconecta la parte trasera para un uso más deportivo; el control de tracción es ajustable en 8 opciones de interacción, el sistema anti-wheelie en 4 y el freno motor en 3.

Cada uno de los 4 modos de manejo modifican la potencia disponible y la respuesta del acelerador, adecuando las demás funciones automáticamente; aunque por supuesto, siempre existe la posibilidad de ajustar todo esto de forma independiente a gusto del piloto. La interfaz es lo suficientemente sencilla, gracias a una pantalla TFT de 5 pulgadas que ofrece también 2 configuraciones de visualización, además de poder contar con indicaciones turn-by-turn gracias a su rápido enlace con dispositivos móviles.

Todo esto es el claro ejemplo de reinvención para adecuarse a una nueva generacion de motociclistas y sus exigencias actuales, incluso para un producto legendario como la Monster, que mantiene vigente un legado que se remite a principios de los años 90, cuando el mundo, las personas y el motociclismo eran muy distintos a lo que son ahora.

El sonido del V2 no pierde identidad pese a las cada vez más severas normas de contaminación acústica.

“La evolución de la Monster se siente desde el primer contacto, pero es en circuito donde sus componentes salen a relucir por encima del resto.” Neri Ramirez.

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