
GS Motos y la marca mexicana Italika alcanzaron un hito sin precedente en la historia del motociclismo mexicano: el ensamble de su unidad número 10 millones. La motocicleta que simboliza este momento es una 250Z, uno de los modelos más representativos de la firma por su presencia y volumen de producción en el mercado nacional. En Revista 400, asistimos a la ceremonia de este histórico momento del mercado mexicano de motocicletas.

El logro es el resultado acumulado de dos plantas ensambladoras -una en Toluca, Estado de México, y otra en Guadalajara, Jalisco- que llevan operando de manera conjunta desde 2008, generando 4,289 empleos directos a través de las dos plantas, reafirmando su compromiso con el desarrollo económico y la creación de oportunidades laborales de calidad en México.
Detrás de este número hay 17 años de evolución operativa, inversión en automatización y una infraestructura que hoy ocupa 510 mil metros cuadrados de superficie. Juntas, ambas plantas tienen capacidad para producir más de 1.6 millones de motocicletas al año, lo que sitúa a GS Motos en el octavo lugar del ranking mundial de ventas del sector.

Conocida popularmente como “Ensamblika”, la planta de Toluca es, según la propia empresa, la mayor ensambladora de motocicletas de todo el continente americano. Fue aquí de donde salió de producción y donde se llevó a cabo la celebración por la motocicleta número 10 millones, una 250Z que se unirá para exhibición con otros modelos emblemáticos de la marca.
Como parte del evento, asistimos a la rueda de prensa ofrecida por directivos de GS Motos, donde tuvimos oportunidad de conversar con algunos de ellos. “La marca universal del motociclismo en México es Italika”, afirmó Dirk Biehler, Director General de GS Motos, al destacar la posición estratégica del grupo en un mercado que no deja de crecer. A su vez, Jorge García Puente, Director de Operaciones, externó su agradecimiento y orgullo por el logro compartido.

El portafolio de GS Motos incluye, además de Italika, las marcas Hero Motos, Benelli y Morbidelli, lo que le permite cubrir distintos segmentos de la demanda nacional con oferta propia y distribución directa. La unidad 10 millones es la evidencia de que México tiene capacidad industrial para competir en el terreno del motociclismo global. Para GS Motos, representa el cierre de un ciclo y el punto de partida hacia su siguiente etapa de expansión.