
KTM acaba de presentar el modelo de producción de serie más potente que ha fabricado en toda su historia. La 1390 Super Duke RR Track 2026 representa el primer modelo de la familia Duke concebido exclusivamente para uso en pista, sin homologación para circular en calle y limitado a apenas 100 unidades en todo el mundo.

El corazón de la moto es la versión más reciente del motor LC8, un bicilíndrico en V a 75 grados de 1,350 cc que integra tecnología camshift y produce 196 caballos a 10,000 rpm, cifra que sube a los 202 con el efecto de ram-air a 250 km/h, acompañada de 151 Nm de torque. Con una relación potencia-peso superior a 1:1, la RR Track es la moto de serie más potente en la historia de la marca austriaca.
Fabricada a mano en la planta de Mattighofen, Austria, la RR Track pesa 9 kg menos que la 1390 Super Duke RR de calle y 20 kg menos que la 1390 Super Duke R estándar. Para lograrlo, KTM eliminó todos los componentes requeridos para circulación vial, sustituyó las carrocerías plásticas por piezas de fibra de carbono, incluyendo el subchasis monopieza y el asiento de competición, montó rines de magnesio forjado y empleó tornillería de titanio en todo el conjunto. El escape es un Akrapovic Evolution Line fabricado íntegramente en titanio, diseñado para optimizar el flujo de gases.La única luz que incorpora la moto es una luz de lluvia trasera reglamentaria según las normas FIM.

El chasis es una versión aligerada del bastidor de la 1390 Super Duke R. La suspensión delantera es una horquilla WP totalmente ajustable en compresión y extensión, desarrollada con tecnología directamente derivada del MotoGP, sin limitación hidráulica de recorrido.
En la parte trasera, un amortiguador WP fabricado específicamente para esta moto ofrece ajuste prácticamente ilimitado y fue desarrollado en colaboración con pilotos de campeonato mundial. Los frenos son de especificación WorldSBK, con pinzas Brembo GP4 MS con disco T-Drive en el frente, pinza Brembo P2.34 con disco wave en la rueda trasera y bombas Corsa Corta en ambos ejes. Para las llantas, KTM apostó por unas Michelin Power Performance Slick.

La electrónica se simplifica para el uso en circuito con tres modos Track completamente configurables. El piloto puede ajustar el control de caballito en seis niveles, el freno motor en cinco niveles, la respuesta del acelerador, el control de tracción y el quickshifter+, entre otras funciones, prescindiendo de todos los parámetros orientados a la calle. El tablero es una pantalla TFT de 4.2 pulgadas con una interfaz diseñada específicamente para pista.
El depósito tiene capacidad de 17.5 litros y el conjunto incluye alerones integrados para generar carga aerodinámica y reducir el levantamiento de la rueda delantera. La producción ya arrancó y la moto estará disponible en concesionarios oficiales KTM en primavera de 2026, con únicamente 100 unidades disponibles a nivel mundial.
