
En el Flat Track, las motos compiten en pistas de tierra donde el control no se logra manteniendo la trayectoria perfecta, sino dominando el derrape. Curva tras curva, los pilotos deslizan la rueda trasera mientras mantienen el acelerador abierto, en carreras donde la velocidad y la técnica se combinan con un estilo de conducción agresivo pero preciso.

Esta categoría es una de las formas más antiguas del motociclismo de competición en Estados Unidos. Su etapa moderna está representada por el campeonato American Flat Track, considerado la principal serie profesional de esta disciplina. Avalado por la American Motorcyclist Association, el campeonato reúne a fabricantes, equipos y pilotos especializados en una modalidad que exige habilidades muy distintas a las de otras competencias sobre asfalto.
El flat track se disputa en pistas de tierra compactada. Muchas tienen forma de óvalo, aunque también existen circuitos más complejos conocidos como TT, donde se combinan curvas en ambos sentidos e incluso pequeños saltos. El Short Track son circuitos normalmente inferiores a 700 metros. En Half Mile y Mile se corre en óvalos de mayor longitud donde las motos alcanzan velocidades muy elevadas.

Lo que distingue a esta categoría es el estilo de manejo. Los pilotos entran a las curvas provocando un derrape de la rueda trasera que se produce aplicando la técnica de contramanillar, utilizando el cuerpo, acelerador y la dirección para mantener la moto alineada mientras se desliza sobre la pista.
El campeonato American Flat Track está dividido en varias categorías que utilizan motocicletas con configuraciones distintas. La AFT Super Twins es la categoría principal del campeonato. Aquí compiten motos de competición desarrolladas específicamente para el flat track, impulsadas por motores bicilíndricos derivados de modelos de producción. Entre las máquinas más representativas destacan la Indian FTR750 y la Harley-Davidson XG750R, dos modelos diseñados exclusivamente para dominar las pistas de tierra.

La AFT Singles funciona como una plataforma de desarrollo para pilotos jóvenes que buscan llegar a la división principal. Las motos utilizan motores monocilíndricos de 450 cc derivados del motocross. Modelos como la Honda CRF450R, la KTM 450 SX-F o la Yamaha YZ450F sirven como base para estas máquinas, que generan alrededor de 60 caballos de fuerza y destacan por su ligereza y agilidad.
La Adventure Trackers es una de las categorías más recientes dentro del campeonato, es la de motos adventure modificadas para competir en tierra. En este caso se utilizan modelos de gran cilindrada relativamente cercanos a sus versiones de producción. Entre los modelos que participan en esta división se encuentran la BMW R 1300 GS, la Harley-Davidson Pan America 1250, la Honda Africa Twin y la KTM 1290 Super Adventure.

Aunque muchas de estas motos parten de modelos de producción, las versiones utilizadas en flat track tienen modificaciones específicas que las diferencian claramente de sus equivalentes de calle. Una de las características más evidentes son las ruedas de 19 pulgadas, equipadas con neumáticos especiales diseñados para ofrecer agarre progresivo sobre tierra compactada. La suspensión y la geometría del chasis también se modifican para favorecer la estabilidad durante los derrapes, mientras que la relación de transmisión se ajusta para ofrecer aceleraciones rápidas a la salida de las curvas.
Otro detalle característico es que muchas motos de flat track no utilizan freno delantero. En superficies de baja adherencia, el uso del freno frontal puede provocar bloqueos peligrosos, por lo que el control de la velocidad se realiza principalmente con el freno trasero y el motor. Además, la ergonomía se adapta para permitir que el piloto desplace su peso con facilidad, una técnica fundamental para mantener el control cuando la moto se desliza lateralmente.

Más allá del espectáculo, el flat track ha sido durante décadas una de las mejores escuelas de control sobre dos ruedas. Por eso no es casualidad que numerosos pilotos de alto nivel hayan utilizado el flat track como parte de su entrenamiento. Ese equilibrio entre técnica, espectáculo y tradición es lo que mantiene al flat track como una de las disciplinas más auténticas del motociclismo, un lugar donde la velocidad se mide en cada curva y donde, a diferencia de casi cualquier otra carrera, ir de lado es exactamente la forma correcta de hacerlo.