
Cuando se trata de elegir una motocicleta ligera para la ciudad, uno de los primeros aspectos que nos cuestionamos es qué deberíamos elegir: ¿scooter o moto de velocidades? Detrás de esa decisión hay diferencias clave en conducción, comodidad, mantenimiento y estilo de vida. Para este ejercicio, tomamos como referencia dos modelos de Italika: la Vitalia 150 y la 125Z.

La diferencia fundamental está en la transmisión y en la arquitectura de la motocicleta. El scooter apuesta por una caja automática tipo CVT, aquí no hay embrague ni cambios, solo acelerar y frenar. Por otro lado, la moto de velocidades o manual requiere coordinación entre embrague, palanca y acelerador. Estas diferencias hacen que en la práctica la experiencia de manejo cambie por completo.
La Vitalia 150 representa el concepto clásico de motoneta urbana, con un diseño e inspiración retro, plataforma plana para apoyar los pies y un asiento amplio que favorece una postura relajada. Su motor de 149 cc y 8.4 caballos prioriza la facilidad de uso por encima de la respuesta deportiva. En el tránsito pesado, donde los semáforos marcan un ritmo mayormente lento y los arranques son constantes, la transmisión automática reduce el cansancio y hace que la conducción sea intuitiva. Además, el espacio de almacenamiento debajo del asiento y el top case la convierten en una aliada funcional para el día a día.


Del otro lado está la 125Z, una motocicleta urbana con estética más orientada al manejo que a la practicidad. Su motor de 124 cc y 10.8 caballos está asociado a una caja de 5 velocidades que exige la participación activa del conductor en todo momento, eligiendo la marcha correcta, dosificando el embrague y entendiendo el ritmo del motor. Esta interacción es lo que muchos buscan, ofreciendo una sensación de mayor control y conexión mecánica. Su configuración de ruedas de mayor diámetro le otorgan mejor estabilidad a mayor velocidad, algo que se percibe cuando se transita por las vías rápidas de la ciudad.


En términos prácticos, el scooter gana puntos en facilidad y confort en el ambiente urbano. Es más amigable para principiantes, menos demandante en el tráfico y más práctico para tareas cotidianas. La moto de velocidades, en cambio, ofrece versatilidad dinámica y una experiencia más completa para quien disfruta conducir y no solo desplazarse.
La respuesta honesta sobre qué es mejor depende de la rutina y personalidad del usuario. Si tu movilidad se limita a recorridos urbanos cortos con tráfico intenso y múltiples paradas, la Vitalia 150 resulta más conveniente. Si buscas algo que además te permita disfrutar el manejo, aprender técnica y tener un poco más de aplomo en la ciudad, la 125Z sería tu elección más satisfactoria.






