
La etapa 3 del Rally Dakar 2026 tuvo nuevas modificaciones en las clasificaciones tras un recorrido exigente en los alrededores de Al-Ula. En motos, el mejor tiempo lo marcó Tosha Schareina, lo que provocó el descenso de Canet del podio provisional y colocó a Honda con presencia dentro de las tres primeras posiciones de la general, un movimiento relevante en una categoría históricamente dominada por KTM.

Con más de 420 kilómetros cronometrados para este día, la tercera etapa exigió máxima precisión en navegación y una gestión inteligente del ritmo. El equipo Honda tuvo una jornada limpia para aprovechar errores ajenos. Schareina, constante y agresivo desde la parte media de la etapa, se llevó el triunfo por delante de Ricky Brabec, terminando un 1-2 para Honda. Daniel Sanders, tercero en la etapa, logró sostener el liderato general gracias a su regularidad y a las bonificaciones acumuladas.
El resultado tuvo impacto directo en la tabla acumulada. Schareina ascendió al tercer lugar de la general, Brabec se colocó segundo, y el español Canet, uno de los protagonistas de las primeras jornadas, descendió al cuarto puesto, quedando fuera del podio provisional tras perder tiempo valioso en esta etapa. Que Honda coloque dos motos entre los tres primeros lugares rompe, al menos de forma parcial, la inercia de dominio que KTM ha mantenido durante años en el Dakar y anticipa una lucha más abierta conforme avance la carrera.

En la categoría de coches, la etapa 3 volvió a ser favorable para Ford. Mitch Guthrie Jr. se llevó la victoria del día y, con ella, el liderato provisional de la general, respaldado por una actuación colectiva consistente del equipo. Carlos Sainz logró una jornada sólida, recuperando posiciones y manteniéndose en la pelea, mientras otros aspirantes cedieron tiempo por problemas de ritmo y navegación.
Este miércoles se disputará la cuarta etapa, inicio de la esperada etapa maratón, una de las pruebas más duras del Dakar 2026. Los competidores afrontarán un recorrido de 417 kilómetros entre Al-Ula y el vivac como mínimo, un punto intermedio en el que no habrá comodidades ni asistencia externa. Los pilotos y tripulaciones deberán encargarse por sí mismos de cualquier reparación, contando únicamente con herramientas básicas, tiendas de campaña, una hoguera y raciones limitadas de comida, en un escenario que pondrá a prueba no solo la velocidad, sino la resistencia mecánica y la capacidad de supervivencia antes de encarar la continuación de la maratón al día siguiente.







