
El pasado 3 de enero arrancó en Arabia Saudita el Rally Dakar, una competencia de tipo rally raid de resistencia off-road que se desarrolla durante más de una semana en terrenos extremos, donde la navegación, la estrategia y la fiabilidad son igual de importantes que la velocidad. A continuación te compartimos los principales aspectos que debes saber para entender el desarrollo de la carrera y poder seguir la cobertura de esta emocionante contienda.

El Dakar nació en 1979 como una aventura que partía de París (Francia) y terminaba en Dakar (Senegal). Su creador, Thierry Sabine, quiso convertir la experiencia de extraviarse en el desierto en una prueba de resistencia y navegación absoluta, una sensación que él mismo vivió previamente en otra competencia.
Con el paso de las décadas, el Dakar se consolidó como la prueba más exigente del calendario off-road del automovilismo. Entre 2009 y 2019 se corrió en Sudamérica por temas de seguridad, y desde 2020 se ha disputado en Arabia Saudita, donde ha encontrado el terreno perfecto para seguir elevando el nivel técnico y físico de la competencia.

A diferencia de otros deportes, el Dakar se gana por tiempo acumulado. Cada jornada de carrera tiene un sector de enlace no cronometrado y una sección especial cronometrada. El objetivo de cada competidor es completar la especial en el menor tiempo posible. Al finalizar todas las etapas, el piloto o equipo con menor tiempo total acumulado en su categoría es el ganador.
Esto significa que no basta con ganar una sola etapa si luego se pierde tiempo en otra. De igual manera existen penalizaciones por errores de navegación, exceso de velocidad en zonas controladas o asistencia no permitida, agregando minutos al tiempo total, lo que puede arruinar una buena actuación.
Para este año, la competencia se está llevando a cabo en el territorio árido de Arabia Saudita, arrancando el pasado 3 de enero y finalizando el 17. Dividido en 1 prólogo (una prueba que define las posiciones de salida) y 13 etapas cronometradas, a lo largo de más de 7,500 kilómetros de recorrido total de los cuales cerca de 5 mil son cronometrados. Durante los 15 días de competencia, los pilotos; que para esta edición son más de 800 de entre más de 50 nacionalidades, únicamente cuentan con un día de descanso.

Los vehículos están divididos por categorías. La categoría de motos es considerada por muchos como la forma más pura y exigente del Dakar. Aquí los pilotos compiten en solitario. El desgaste físico es extremo, con caídas frecuentes y un margen mínimo de error. Las motos son máquinas únicas desarrolladas para esa competencia, con motores de 450 cc y componentes premium de competencia.
En autos Ultimate, la categoría principal de cuatro ruedas, compiten los vehículos más avanzados del rally. Se trata de prototipos o modelos altamente modificados, con motores potentes, suspensiones de largo recorrido y, en muchos casos, sistemas híbridos. Aquí participan las marcas oficiales y los pilotos más experimentados. Cada vehículo es tripulado por piloto y copiloto, quien se encarga de la navegación. Es la categoría más rápida, pero también una de las más complejas desde el punto de vista técnico y estratégico.

La categoría de autos Stock agrupa vehículos derivados de modelos de producción, lo que significa que conservan gran parte de su estructura original. Aunque cuentan con refuerzos y modificaciones para soportar el desierto, están más cerca de un auto comercial que de un prototipo.
En Challenger compiten vehículos ligeros UTV de alto rendimiento, diseñados específicamente para el rally. Son más pequeños y ágiles que los autos Ultimate, pero igualmente exigentes en navegación y resistencia. Esta categoría suele funcionar como un escalón intermedio entre las clases amateurs y la élite, y es uno de los espacios donde surgen nuevos talentos del rally raid.
La categoría SSV (Side by Side) está pensada para vehículos aún más compactos y accesibles, muy populares entre equipos privados y pilotos con menos experiencia en el Dakar.

Los camiones representan una de las imágenes más impactantes del Dakar. Son vehículos de gran tamaño y peso, tripulados por tres personas (piloto, copiloto y mecánico), que deben enfrentarse a los mismos terrenos extremos que el resto de las categorías.
El Dakar Classic es una categoría pensada para vehículos históricos que participaron en ediciones pasadas o que representan la era clásica del rally. A diferencia del resto, aquí no gana quien va más rápido, sino quien mantiene una regularidad precisa en los tiempos establecidos. Es una competencia paralela que pone en valor la historia del Dakar.
Finalmente, Mission 1000 es la categoría experimental del Dakar, enfocada en el desarrollo de tecnologías alternativas como vehículos eléctricos, híbridos o impulsados por nuevas soluciones energéticas. No compiten por la clasificación general tradicional, sino que funcionan como un laboratorio en condiciones extremas, anticipando el futuro del rally y del automovilismo off-road en general.

La lucha por el Dakar 2026 ha sido intensa y ha visto cambios constantes en las posiciones conforme avanzan las etapas. En la categoría de motos, la clasificación ha visto movimientos significativos, destacando a pilotos como Tosha Schareina, Ricky Brabec y Daniel Sanders, este último es el actual campeón del rally y quien lidera la tabla de clasificación general con sólo 45 segundos de ventaja sobre Brabec, luego de las primeras 6 etapas.
Con estos puntos ya puedes seguir la cobertura de la competencia más exigente del automovilismo en todas sus categorías. Entender cómo se compite, qué significa acumular tiempo, cómo funcionan las categorías y el contexto histórico y técnico detrás del Dakar te da una base sólida para seguir hasta su final.







