AÑOS MARAVILLOSOS. BSA GOLD STAR 650

Prueba de manejo, BSA, MarcasHace 17 minutos2.6K Vistas

Hay motocicletas que buscan llamar la atención por todo lo que tienen. La BSA Gold Star 650 consigue lo contrario: llama la atención por todo lo que decidió no tener. No hay una pantalla TFT, modos de manejo, conectividad ni una interminable lista de asistencias electrónicas. En su lugar hay dos grandes relojes analógicos, un monocilíndrico de 652 cc, un tanque con líneas clásicas, cromo y una silueta que parece haber escapado de una fotografía de las grandes épocas del motociclismo británico.

En Revista 400 nos hemos montado sobre el renacer de un icono inglés que llegó con muchas virtudes y nostalgia en pleno 2026.

Birmingham Small Arms Company nació en 1861 como fabricante de armamento y estableció su división de motocicletas en 1903. Para 1937, el piloto Wal Handley superó las 100 millas por hora en Brooklands a los mandos de una Empire Star, obteniendo la codiciada insignia Gold Star que recibían quienes lograban aquella hazaña. Esto derivó un año después en la primera motocicleta con este nombre, convirtiéndose en una de las más respetadas, incluso una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial.

Hoy, la Gold Star de BSA regresa al mercado bajo el control de Classic Legends, una empresa perteneciente al enorme grupo indio Mahindra, haciendo valer su historia a través del encanto retro en su diseño y una concepción que apunta al corazón de los más nostálgicos: tanque en forma de gota, largas salpicaderas, asiento corrido, rines de rayos y un motor de aspecto tradicional que la muestran detenida en el tiempo.

La Gold Star es una referencia a la era dorada de la marca, con detalles de verdadera época.

No obstante, su funcionamiento es lo suficientemente eficiente para adecuarse a los tiempos que corren, con un motor monocilíndrico de 652 cc, refrigerado por líquido, distribución DOHC, 4 válvulas y aunque monta unas tapas laterales que simulan los cuerpos de carburadores es -por supuesto- de inyección electrónica.

Con todo ello, produce 45 caballos de fuerza y unos contundentes 55 Nm de torque, además de un detalle para nada menor, el de expulsar el aire caliente del electroventilador hacia abajo, lejos de las piernas del conductor.

EN MOVIMIENTO

Desde el inicio, la Gold Star 650 te deja percibir su generoso radio de giro y la respuesta del monocilíndrico que la hacen sumamente ágil. Es de esas motocicletas que parecen bastante más ligeras de lo que indican sus números, ya que no está de más recordar sus 213 kilogramos en orden de marcha no son precisamente pocos pero, con una excelente distribución de masas, bajo centro de gravedad y una distancia entre ejes de apenas 1,425 milímetros, hacen que la experiencia en movimiento sea lo suficientemente sencilla, confiable y sorprendentemente manejable.

También ayuda una ergonomía bien resuelta, pudiendo apoyar los pies con facilidad en el suelo durante las detenciones, mientras que la posición de conducción erguida y relajada es lo suficientemente dominante para tener una buena lectura de lo que sucede al frente. Todo esto respaldado por un conjunto de frenos de disco en ambas ruedas con pinzas Brembo y ABS, así como neumáticos Pirelli de serie que permiten sacarle todo el “jugo” a la frenada con desempeño y seguridad sin tener que pagar el precio de una estética clásica.

En consonancia con todo esto, el motor posee todo el sabor de antaño, pero apto para las exigencias de uso modernas gracias a un funcionamiento eficiente y una entrega constante de torque. Más precisamente, por debajo de las 2,500 o 3,000 rpm es una moto tranquila, pero conforme el tacómetro se acerca al rango medio comienza a aparecer el verdadero carácter mecánico.

Motor monocilíndrico de gran torque y tecnología moderna bajo un cuerpo de elegancia atemporal.

Es así como a partir de 4,000 rpm la respuesta se vuelve especialmente contundente, permitiendo adelantar o salir de una curva con una facilidad que no corresponde del todo con su apariencia. La transmisión de 5 velocidades se encuentra muy bien escalonada para aprovechar las inercias de la enorme carrera de su cigüeñal en tramos revirados o la ciudad, pero en la cual una sexta relacion seria mucho mas que bienvenida para mantener velocidades sostenidas en plena recta.

EQUIPO CONTEMPORÁNEO

En cuanto al entorno que rodea al conductor, este tiene su toque particular al situar los testigos luminosos sobre la carcasa del faro halógeno y las grandes esferas por encima de estos con una lectura inversa de las agujas, que bajan a medida que aceleramos y ganamos velocidad. Esto, junto con la escala en millas por hora de su velocímetro, requiere cierta adaptación pero -sin duda- es una seña particular y de mucha personalidad en esta motocicleta. Como complemento, unos pequeños display LCD dentro de estos conjuntos analógicos indican el kilometraje y nivel de combustible.

Todo lo demás se centra en una filosofía de pureza extrema, donde cada elemento tiene una función específica que le otorga ese carácter que la diferencia de cualquier moto moderna. Y más aún en nuestra unidad de pruebas con el acabado Highland Green, la cromática más “inglesa” de las 6 disponibles para México y la que probablemente mejor representa la filosofía de esta moto. Otras opciones cromáticas son el Insignia Red, Dawn Silver, Midnight Black, Shadow Black y la Silver Sheen de la Legacy Edition, esta última con un costo extra para acceder a la posibilidad de presumir el cromo en casi todo el conjunto.

En plena conducción ofrece agilidad y rapidez de movimientos gracias a un bajo centro de gravedad.

MODERN CLASSIC

Después de convivir con la Gold Star 650 de la renacida BSA, queda claro que conserva aquello que hacía especiales a las motocicletas británicas de posguerra: sencillez, carácter, postura y el esencial protagonismo mecánico, mientras elimina buena parte de los inconvenientes que también las acompañaban por un prematuro desarrollo en tiempos muy distintos a los actuales.

En otras palabras, BSA tomó una fotografía de sus años dorados y la convirtió en una motocicleta que puede utilizarse hoy en día. La Gold Star 650 nos invita a imaginar cómo habría sido disfrutar una moto inglesa de mediados del siglo pasado si hubiese contado con la tecnología de tiempos modernos.

“Si te gustan las motos clásicas vale la pena considerar la Gold Star 650. Te da el feeling de una máquina del siglo pasado con lo necesario para rodar seguro y con confianza en la actualidad”.

Alberto Hernández.

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