
El corporativo de Suzuki Motor de México se convirtió en sede de una jornada enfocada en la formación de motociclistas. A través de su escuela de manejo, la marca reunió a nuevos usuarios para vivir una experiencia de aprendizaje a manera de curso diseñado especialmente para principiantes, en donde se tocaron temas como la técnica, conciencia vial y seguridad.

La jornada comenzó con una fase teórica en la que se abordaron conceptos clave para el motociclista, desde el entendimiento general del mundo del motociclismo hasta elementos más técnicos como la fuerza de fricción, inercia y fuerza de impacto. También se puso énfasis en temas esenciales como el manejo defensivo, la fragilidad del conductor y la convivencia con otros usuarios en el entorno urbano, cumpliendo el objetivo principal del curso, teniendo la seguridad como eje central del aprendizaje.
Tras la primera etapa, los organizadores dieron paso a la parte práctica, iniciando desde ejercicios básicos como el encendido de la motocicleta, entender el funcionamiento de los cambios, adoptar la postura correcta, control del equilibrio y frenado. En los primeros ejercicios se trabajó con los motores apagados y en punto muerto, permitiendo que los alumnos se familiarizaran con el peso y sensación real del control de la motocicleta. Más adelante, el trabajo se hizo en parejas, reforzando el aprendizaje progresivo y el apoyo mutuo.

Ya en movimiento, todas las dinámicas se realizaron bajo estrictas medidas de seguridad, en donde todos los participantes portaron el equipo de protección completo en todo momento. Las motocicletas utilizadas para el curso eran del segmento de baja cilindrada de la marca, como el scooter Avenis 125, pasando por modelos urbanos y de trabajo, hasta la V-Strom 250.
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En un país donde la motocicleta se ha convertido en una de las principales alternativas de movilidad, y con el objetivo de controlar y reducir el índice de accidentes en donde este tipo de vehículo se ve involucrado, iniciativas como esta buscan que el primer contacto con el motociclismo no sea improvisado, sino guiado. El curso tuvo una duración aproximada de cinco horas, con un ambiente organizado que incluyó un desayuno y un kit de bienvenida para los participantes.







