
Presentada por primera vez en México durante la pasada Expo Moto CDMX, la Pulsar F250 se presenta como una versión complementaria de la N250, la cual tiene como misión recuperar el espíritu adventure sport de las anteriores 220 F y AS200. Una alternativa más completa, actualizada y lista para la ciudad y la carretera.

La categoría de los 250 cc tiene un peso importante en el panorama actual de movilidad de nuestro país, principalmente en Ciudad de México, donde no solo juega a favor una atractiva relación entre desempeño y costos de mantenimiento, sino que también es el mínimo permitido para circular por vías primarias sin restricciones.
Teniendo todo esto en cuenta, Bajaj ha reforzado su apuesta por esta categoría con una motocicleta que aporta deportividad con un toque de turismo, partiendo de una base mecánica equilibrada y eficiente por su sistema de inyección electrónica, así como un buen nivel de seguridad con antibloqueo ABS.
De esta manera es que la F250 complementa un catálogo de lo más nutrido para la familia Pulsar, donde encontramos opciones desde los 125 cc de la NS125 y LS125, pasando por la N160, NS200 y RS200, hasta llegar a su hermana N250 con la que comparte mecánica y culminando con la potente NS400Z.

El diseño afilado y los gráficos en rojo y blanco, le dan un aspecto adecuadamente agresivo.
MISMA BASE, DISTINTO CARÁCTER
Aunque la arquitectura es igualmente compartida con la N250, esta nueva versión F cambia la experiencia de manejo desde el primer contacto. Los semimanillares tipo clips-on elevan la postura y transmiten una sensación más reconfortante e incluso ciertamente deportiva, sin sacrificar el confort que buscamos en una moto de uso diario.
El asiento es el mismo que encontramos en su hermana naked. no es el más acolchado, pero si es lo suficientemente ancho como para encontrar la postura correcta. Además, nos sitúa en una posición con la que se abraza el depósito con las piernas, lo que, aunado a los posapies retrasados, permite adoptar una condición más apta para enfrentar curvas en la carretera, un ambiente que la F250 pretende dominar con mayor oficio que la versión naked.

No solo eso, su fairing frontal envolvente hace percibirla visualmente como una motocicleta más madura, mientras que los espejos anclados al carenado refuerzan su identidad sport, aunque representen un obstáculo cuando se quiere filtrar con rapidez pese a ser ajustables en posición. Su faro frontal se compone de una lupa principal complementada por líneas que sirven como luz diurna, brindando iluminación suficiente con tecnología led en todo el conjunto.
POLIVALENCIA TOTAL
Mecánicamente, la Bajaj Pulsar F250 equipa el monocilíndrico de 249 cc que ya conocemos en la N250. A diferencia de anteriores modelos que usaban tres bujías, este nuevo motor SOHC posee únicamente dos, además de estar alimentado por inyección electrónica. Por lo demás, está un escalón por debajo de la NS200 en cuanto a arquitectura al adoptar un sistema de enfriamiento por aire con apoyo de un radiador de aceite, poseer solo 2 válvulas y estar asociado a una transmisión de 5 velocidades en lugar de 6. Estas características ofrecen un carácter más funcional enfocado al uso citadino, disponiendo de 24.5 caballos de fuerza y 21 Nm de torque, cifras que en la práctica se traducen en una respuesta llena en bajo y medio régimen para una aceleración progresiva.

La F250 aprovecha una excelente base mecánica con un motor de 250 cc confiable y de funcionamiento adecuado para la ciudad.
El comportamiento dinámico de la F250 posee el sencillo equilibrio que se espera de una motocicleta de sus características, siendo muy fácil de llevar, con la seguridad de contar con frenos de disco en ambas ruedas y sistema antibloqueo ABS de doble canal. No obstante, la principal diferencia con respecto a la N250 es que la F250 no cuenta con barras invertidas, en cambio, la suspensión delantera se confía a un sistema más tradicional.
Al salir a carretera, su sistema de inyección electrónica le permite mantener un ritmo constante aun con cambios de temperatura y altitud. Este motor destaca por ser muy suave y sin vibraciones molestas incluso a altas revoluciones, lo que fortalece su perfil polifacético, reforzado por elementos tecnológicos como los 3 modos de manejo: Road, Rain y Off-Road. Este último inédito para una motocicleta puramente de asfalto.


Para finalizar, es importante destacar que -con la Pulsar F250 Bajaj ofrece opción diferente en una categoría donde las motocicletas naked abundan en oferta, regresando el concepto adventure sport que no veíamos desde 2017 cuando se dejó de comercializar la AS200 y que ahora vuelve con fuerzas renovadas ofreciendo buen diseño, equipamiento y seguridad como pocas en el mercado de los 250 cc.




La posición de manejo es exclusiva de esta versión con clips en lugar de manillar completo, mientras que los espejos quedan algo más expuestos que en la N250.


“La Pulsar F250 combina potencia, seguridad y comodidad, lo que la convierte en una excelente opción tanto para ciudad como para carretera”. Daniel Romero.