
El segmento naked de media-alta cilindrada está más competido que nunca, y la Triumph Trident 800 llega ofreciendo un motor con carácter, potencia y tecnología actual. En Revista 400 viajamos hasta la isla de Chipre para su presentación internacional, donde nos pusimos a los mandos de esta nueva roadster de la marca inglesa para un primer contacto que nos dejó sensaciones de diversión desde el primer minuto.

La Trident 800 retoma la base de la 660, que en los últimos años se consolidó como una puerta de entrada más lógica al universo tricilíndrico de Triumph. La fórmula es en esencia la misma: una naked compacta, accesible, con diseño sobrio y una experiencia de manejo que prioriza la conexión directa entre piloto y máquina. En esta nueva generación la marca sube la apuesta con un motor más grande y un paquete tecnológico más completo, en donde Triumph no pensó en crear la naked más extrema, sino la que más pilotos puedan usar y disfrutar de verdad.
Para sacarnos sonrisas en el camino, se ha optado por el tricilíndrico de 798 cc -un propulsor ya conocido en la Tiger Sport 800- que ha sido revisado para ofrecer una respuesta inmediata y un empuje contundente desde bajas revoluciones, produciendo 115 caballos a las 10 mil revoluciones y 84 Nm de torque a las 8,500rpm, esto da como resultado potentes aceleraciones que le dan un carácter muy deportivo y sensaciones de diversión en todo momento, derivadas del característico sonido de este motor.


Si bien, no tiene la estirada de un cuatro cilindros, ni el golpe desde bajas de un bicilíndrico, este motor tiene su encanto en el rango medio, empujando con facilidad sin sentirse vacío o descompensado. No es una moto de empuje bestial, al contrario nos entrega esos 115 caballos de forma progresiva, controlable y sobre todo muy divertida.
Para esta nueva Trident, la marca ha decidido mantener el chasis multitubular combinado con suspensiones ajustables, ambas firmadas por Showa. Una horquilla invertida al frente SFF-BP de 41 mm y monoamortiguador en la parte trasera. Una fórmula que le otorga un manejo muy estable y agilidad destacada en el paso por curva. Con un peso de 198 kilos en orden de marcha y una altura al asiento de 81 cm, la Trident 800 es una moto sumamente accesible con una ergonomía deportiva sin castigar demasiado.

De serie incorpora tres modos de manejo (Road, Sport y Rain), ABS y control de tracción optimizados gracias a una IMU. Además, está equipada con quickshifter bidireccional y control crucero, todo gestionado desde su pantalla TFT de 3.5 pulgadas, adicionada con conectividad Bluetooth mediante el sistema My Triumph, desde donde se puede controlar la navegación, llamadas y música de manera más intuitiva.
El sonido del triple de Triumph sigue siendo un ingrediente clave, acompañándonos en todo momento en la aceleración y que definitivamente otorga carácter al modelo y difiere estéticamente respecto a su hermana menor, montando la punta del escape al costado de la llanta trasera, diferente a como lo hace la 660, con la salida en la parte baja del chasis.

Visualmente, la Trident 800 comparte en su mayoría el diseño de la roadster de entrada, pero con detalles extra como una pequeña cúpula sobre el faro, un escape Akrapovic de estilo más deportivo y nuevos rines de aluminio en color dorado que contrasta perfecto con su gama de colores disponibles: Ash Grey con detalles en Diablo Red, Carnival Red con toques en Graphite, y Jet Black.
A pesar del clima lluvioso en el puerto de Lárnaca, pudimos tener un primer contacto on road a lo largo de 150 kilómetros entre carreteras con curvas, conociendo las capacidades y carácter deportivo de esta nueva Triumph 800, modelo que llegará a los concesionarios en marzo de 2026, con un precio inicial para Europa de 10,395 euros (poco más de 210,000 MXN) un costo que se verá ajustado para nuestro mercado luego de impuestos y tasas de importación, además, la marca ofrece a sus usuarios garantía de cuatro años sin límite de kilometraje.






