
Eduardo Bárcenas y Esteban Cisneros viajaron hasta Chennai, India, para competir en el Apache Racing Experience GP y representar a México en la gran final del campeonato organizado por TVS Racing y que -por primera vez- abrió sus puertas al mundo, regresando con resultados que vale la pena contar.

El evento se celebró en el Circuito Internacional de Madrás, una pista profesional que desde el primer paso sobre el asfalto marca la diferencia con cualquier kartódromo o circuito local. La organización de TVS fue completa e incluyó clínica teórico-práctica, equipamiento certificado con airbag Alpinestars, instructores campeones nacionales e internacionales, y una torre de control con cámaras en toda la pista para hacer cumplir el reglamento. Un entorno donde el 80% de los participantes eran pilotos indios con ventaja de casa, y los 60 finalistas representaban a países de cuatro continentes.
Eduardo Bárcenas, quien compitió en la categoría RR 310, llegó a Chennai sin conocer a sus compañeros de viaje y con la incertidumbre de enfrentarse a una migración complicada a su llegada a India. El circuito superó sus expectativas desde el primer día, las instalaciones de TVS, el diseño del trazado y el nivel de organización lo pusieron de frente a una competencia de mucha exigencia.


Se mantuvo entre las tres primeras posiciones a lo largo de todas las sesiones y terminó primero en la práctica libre, tercero en calificación y tercero en la carrera uno, en la que pilotó con la moto desalineada. Con el ajuste resuelto para la segunda carrera, cruzó la meta en segundo lugar pese a que la moto se apagó en la última vuelta. Un resultado construido vuelta a vuelta, con adaptación y criterio. Para Bárcenas fue también su primera experiencia hablando ante cámaras internacionales, y el reencuentro con su familia al regreso, con un cartel de bienvenida en casa, cerró un viaje que él mismo definió como uno de los más importantes de su vida.
Esteban Cisneros corrió en la categoría 160/180 cc y finalizó séptimo, remontando desde la décima posición con adelantamientos que no pasaron desapercibidos. Llegó con una lesión que limitó su preparación previa y se encontró con una pista profesional de dimensiones muy distintas a los kartódromos de un kilómetro que conocía en México. El calor extremo de Chennai, la comida ajena al paladar y el reto de comunicarse en un entorno donde el inglés era el idioma mínimo, fueron parte del desafío cotidiano.


Cisneros lo resolvió con actitud y sin bajar la guardia, recibió amonestaciones por desconocer algunas reglas, y aun así dejó su huella, incluso con música mexicana sonando en los boxes. Su regreso comenzó con un vuelo retrasado en Múnich que lo dejó varado con la incertidumbre de perder la conexión a casa, aunque al final llegó junto a sus compañeros. Una experiencia que, en sus propias palabras, se escribió para seguir siendo contada.
El Apache Racing Experience GP demostró ser una plataforma real donde cualquier propietario de una Apache puede recorrer el camino del entrenamiento estructurado hasta la competencia en especificación de carrera. México estuvo a la altura y la bandera ondeó en el podio del Circuito de Madrás, una postal que llegó hasta tierras aztecas y servirá como motivación para las próximas ediciones de esta experiencia única de TVS Racing.
