Mike Watanabe y Luke Ransom, quienes dirigen el taller Union Motorcycle Classics con sede en Nampa, Idaho, Estados Unidos, son los encargados de la restauración y la customización de esta Yamaha TR2B de carreras, una motocicleta clásica con una historia profunda.

Esta unidad fue originalmente construida y utilizado por el miembro del Salón de la Fama del deporte australiano, Kel Carruthers, quien además ganó el Campeonato Grand Prix de motocicletas de 250cc en 1969 y fue jefe de equipo del legendario Kenny Roberts, a quien guió para ganar múltiples títulos nacionales e internacionales.

Por su parte, la TR2B fue la sucesora de la TR2, una motocicleta de carreras de venta al público que Yamaha lanzó al mercado por primera vez en 1969. Para 1971 sale a la venta la TR2B con potencia aumentada de 54 Hp a 56 y un peso de 115 kilogramos. En específico esta donante ha tenido varias modificaciones a lo largo de los años, como el instalado de un carenado nuevo.

Para restaurar el carenado original, los constructores pidieron ayuda a otro restaurador, Mark Seifried, quien poseía la Yamaha TR3de carreras de 1972 y que les prestó el carenado para que lo copiaran, ya que ambas comparten la misma sección superior, mientras que para la parte inferior se estudiaron las fotografías de la moto con la que Carruthers corrió la temporada de 1971 para replicarla lo más fielmente posible.

Después se volvió a pintar  el tanque de combustible de aluminio OEM de Yamaha y la sección de cola Vesco, además se reconstruyó el motor con piezas de Theo Louwes Racing y Mead Speed, aunque no se alteró la configuración original. El chasis mantiene las modificaciones originales y los soportes del motor que se hicieron en 1971, mientras que las cámaras de expansión del escape también son originales, aunque se agregaron unos silenciadores.

También se restauraron los controles, la suspensión, los frenos y las ruedas, utilizando nuevos radios NOS en la parte trasera y volviendo a enchapar los radios y las cabecillas en la parte delantera. Las únicas piezas que podríamos llamar modernas son el encendido y los neumáticos.  En cuanto a la pintura, el trabajo es una réplica exacta del original, hasta el número de Carruthers, su nombre debajo de la pantalla, los logotipos del equipo “Vesco Yamaha” en color dorado y lo único que falta son las estampas de los patrocinadores.