Estas dos Royal Enfield Interceptor 650 de Crooked Motorcycles, taller que tiene su cede en Alemania, personifican el espíritu refrescantemente simple y portan piezas plug-and-play. Sus creadores las han bautizado como “RoyalSERIES” y las ofrece en las versiones Gravel y Street.

De acuerdo a Muller y Braun, el rendimiento de la todoterreno es asombroso, ya que se maneja muy bien en curvas cerradas, pero también tiene suficiente fuerza para generar polvo. En cuanto a la variante de calle, los constructores explican que la atención se centró en la deportividad tanto dentro como fuera de la ciudad, con su posición de asiento deportiva y un sonido crudo. El cambio más evidente en ambas motos son sus secciones traseras abreviadas, y se fabricaron nuevos bucles trasero que se montan en los rieles del marco OEM.

El lazo levantado de la versión scrambler también incluye puntos de sujeción para un par de bolsas multiusos, que pueden contener 25 oz cada una e incluyen correas para los hombros. La scrambler lleva un asiento de banco delgado, con una luz trasera LED integrada en la parte trasera, así como un par de señales de giro LED Motogadget que están montadas en un portamatrículas hecho a medida en la parte inferior. Por otro lado, la café racer tiene un lazo de cuadro diferente, luce una joroba trasera afilada y las intermitentes LED también actúan como luces traseras.

La scrambler tiene un faro LED estilo Bates y un guardabarros delantero de montaje alto, todo conectado a los puntos de montaje originales en los yugos, al igual que el pequeño soporte que sostiene el nuevo velocímetro Motogadget. Otros complementos incluyen cubiertas de horquilla impresas en 3D con señales de giro Motosim y manillares Renthal con puños Biltwell Inc. En cuanto a la electrónica se desarrolló un conector especial que enchufara el velocímetro directamente al arnés de cableado de Royal Enfield.

En la café racer se instaló un faro Gazzini rodeado por una góndola de aluminio hecha a mano. También encontramos un velocímetro Motogadget, junto con puños e intermitentes de manillar de la marca alemana. La cabina se completa con los clips y tapones para cubrir los orificios originales de montaje del elevador. Ambas versiones cuentan con nuevos amortiguadores traseros de YSS, con un par de pulgadas de elevación adicional en la codificadora. También comparten sistema de escape, se eligieron neumáticos Continental TCK80 para la scrambler y neumáticos Pirelli Scorpion Trail II para la café racer.

Si deseas una de estos kits, puedes encargarlos al taller, la versión Street costará aproximadamente $18,720 USD, mientras que la Gravel saldrá alrededor de $17,650 USD, estos precios incluyen la Royal Enfield Interceptor 650 nueva. Asimismo, puedes elegir sus elementos favoritos de cada modelo y construir tu diseño propio, y debido a que los donantes son idénticas, hay posibilidades infinitas.