El pasado viernes, Yamaha anunció su decisión de retirarse del Rally Dakar y de las pruebas del Mundial de Rallyes Cross-Country y aunque el comunicado ofrecía información muy superficial sobre los motivos, una nueva nota de prensa de la marca, reveló algunos motivos que llevaron a la firma a alejarse de este tipo de competencias.

En el primer comunicado, Yamaha explicaba que esta retirada se debía a que el tipo de motocicletas off-road que fabrica la firma, ya no estaba en sintonía con el “espíritu” de la competencia, por lo que se centrarían en buscar algo nuevo que ofrecer a sus clientes. Ahora, Éric de Seynes, CEO de Yamaha en Europa, ha intentado esclarecer las dudas que generó la noticia.

De acuerdo con Seynes, la WRF450 que utilizó Yamaha para competir en el Dakar en la última década, fue desarrollada y preparada en Francia, no en Iwata, mientras se intentaba alcanzar el máximo potencial que ofrece su motor original. Esto es algo que ha hecho complicado que la firma pueda pelear contra KTM y Honda (los fabricantes más exitosos en dicha competencia hasta el momento), quienes han puesto gran empeño desarrollado sus motos para raid.

Seynes, explicó: “La base de la moto era la WRF450, que fue homologada en 2011. Desafortunadamente, esta base ha evolucionado para la YZF450, que es una verdadera máquina de motocross, hecha para ganar carreras de 40 minutos y no para realizar una carrera de más de 8,000 kilómetros, incluidos 5,000 kilómetros a toda velocidad. Por eso hemos trabajado mucho para que sea una máquina de rally, caja de cambios de 6 velocidades, suspensiones específicas, centrado de masas, depósitos, aumento de capacidad de aceite, mazo de cableados, etc. Pero la ecuación prestaciones/fiabilidad sigue siendo muy fina y hemos tenido que reconocer, tras el Dakar 2021, que estábamos al final del posible desarrollo de esta moto”.

También agregó: “Desde hace dos años hemos entendido que para subir una marcha en términos de competitividad, necesitábamos una moto, y sobre todo un motor adaptado a esta disciplina. Pero esto es imposible sin la intervención de Japón, y eso no podía entrar en sus planes porque el mercado de los rally-raid no afecta a otras regiones del mundo más allá de Europa. Además, hace tres años ya nos posicionamos al decir que nos parecía importante que, tras su salida de Sudamérica, el Dakar amplíe el terreno de juego a otros países de Oriente Medio y no se quede conformado únicamente a Arabia Saudí. Desgraciadamente, después de tres ediciones sigue sin ser así y es una pena”.

Y finalmente concluyó: “Ahora tenemos nuevos modelos que venden decenas de miles de unidades y llevan los valores de la aventura y el rally raid en sus genes. Las ediciones Ténéré Rally y World raid, o el YXZ1000R y el futuro SSV T3/T4 que hemos estado desarrollando durante 18 meses. Por eso hemos tomado la decisión de suspender nuestra apuesta oficial de motos por el Dakar y destinar nuestros presupuestos a favor de nuevos programas que nos permitan involucrar mejor a nuestros clientes de Ténéré y SSV en nuestros programas. El espíritu del Marathon Ténéré está muy vivo y debería volver a existir en los próximos años, en colaboración con varios organizadores de Rallies y Bajas de cierta importancia”.