El conocido taller AC Sanctuary personalizó una Suzuki GSX 1100 S Katana, que había estado sin uso por prácticamente 40 años, en los que solo había estado guardada en un garaje. El resultado fue bautizado como RCM 500 y aunque mantiene la estética de la antigua Katana, también tiene de talles modernos como el colín de la última Yamaha R1.

Alterar una Suzuki Katana original no es una tarea fácil, pero se logró con un resultado bastante llamativo, manteniendo la estética al frente, y logrando adaptar un clásica moto japonesa a la actualidad. En primer lugar, el bastidor tubular estándar de Suzuki está reforzado en al área del cojinete y combina con un nuevo basculante de aluminio de Sculptur.

Aunado a esto, tiene un rin OZ Racing, tanto adelante como atrás, calzando un neumático moderno 180/55 ZR 17. Los amortiguadores estéreo Öhlins STX-36 totalmente ajustables y conectan el chasis y la parte trasera acortada. En la parta delantera posee una horquilla Öhlins retro FG 621. A esta horquilla se le han adaptado pinzas GP4X Brembo.

En cuanto a la estética, querían que esta Katana se reconociese con facilidad, por lo que se cambió el antiguo y gran colín de la clásica Suzuki y se reemplazó por uno de la actual Yamaha R1, con sus dos difusores e iluminación característica en el marco trasero. De esta forma, se convierte en monoplaza y le da un carácter más deportivo y recortado que el original.

Las partes que definen el estilo de la Katana, como el depósito, la cubierta lateral y, por supuesto, los paneles frontales siguen siendo casi originales y solo se han adaptado ligeramente al nuevo estilo. Respecto a su motor, también ha sido alterado. La Katana original tiene un motor de 1,075 cc y 100 cv. Sin embargo, esta customización aumentó su cilindrada hasta los 1,135 cc.

Por otra parte, el cigüeñal está finamente equilibrado, presenta válvulas Mikuni TMR, piñones de cadena alargados y árboles de levas ST-1 de Yoshimura. Cuenta con un encendido Watani y unos escapes Nitro. Esta máquina ha tenido un único dueño, quien la mantuvo en su garaje durante casi 40 años, ahora podrá darle una nueva vida y lucirla con un diseño único que no hará que pase desapercibida.