Ted Lee, dirige Pit Works Desing en Taipei, Taiwán, una casa de diseño industrial que se centra en las motocicletas, algo característico de la empresa es el uso de procesos y tecnologías modernas para crear las piezas personalizadas. En esta ocasión Lee se inspiró en el juego arcade de los ochentas, Pac-Man, para diseñar esta Yamaha YZF-R1 de 1998 a la que nombró: Blue Ghost.

Esta motocicleta ya había sufrido un intento de modificaciones antes, de acuerdo con su creador, se le había cortado el bastidor auxiliar y los cables quedaron expuestos, llenándose de polvo. Con todo esto podríamos pensar que se necesitarían costosas actualizaciones, pero Lee quiso demostrar su conocimiento en materiales y compuesto, por lo que una vez asegurado de que todo estuviera en buen estado, se centró en la parte de estética y diseño visual.

Para comenzar, el tanque de combustible se cortó y cerró para ajustar a las nuevas proporciones, lo convirtió en una cubierta que luego colocó sobre un depósito de acero hecho a la medida, por su parte el tapón es de aluminio fundido, al estilo de los pilotos de resistencia clásicos. Lee buscaba mantener la forma básica del tanque y algunos elementos clásicos de la superbike R1 de la primera generación, ya que consideraba que el diseño original de era muy elegante.

También hay una nueva subestructura cuadrada de acero detrás del tanque, de hecho, Pit Works diseño primero en software CAD, para poder asegurar que se pudieran empaquetar todas las piezas eléctricas en él y después de fabricó utilizando técnicas tradicionales de modelado de metales. Dentro, tiene una caja de impresión 3D, con una batería de gel y los bits electrónicos.

La base del asiento también fue impresa en 3D, de este modo se creó un molde sobre el cual dar forma a la pieza final de fibra de vidrio, y se colocaron almohadillas de carrera básicas. En la parte delantera, el carenado original fue reemplazado por una pieza transparente con pequeñas alas, que se diseñó utilizando software CAD y luego se imprimió en 3D con resina epoxi fotosensible.

La pantalla se mantuvo en su lugar mediante unos soportes de acero hechos a mano, mientras que los faros delanteros, conformados de un par de luces LED, están casi escondidos debajo de la pieza transparente. La cabina cuenta con clips personalizados que combinan barras de fibra de carbono con abrazaderas mecanizadas por CNC, empuñaduras Koso e interruptores de carreras. Se diseñó un protector de radiador de fibra de carbono y cubiertas de ruedas traseras.

Mientras que el escape, también personalizado, fue construido utilizando una mezcla de piezas de aluminio y fibra de carbono, con una insignia impresa en 3D. Entras otras, las piezas nuevas que se colocaron son: pastillas de freno Frando, mangueras de freno HRC, un medidor de temperatura del refrigerante del DMV y controles de pie de Over. En cuanto a la pintura, esta es color cyan en el tanque y tiene algunos gráficos que le añaden un toque divertido.