Laia Sanz ha anunciado durante la inauguración de las nuevas instalaciones de KH7, que tras 11 años participando en el Dakar, decidió que en la próxima edición del rally no competirá en la categoría de motos. La piloto catalana ha terminado todas las ediciones del Dakar en las que ha participado, además obtuvo como mejor resultado un noveno puesto en la clasificación general en 2015, y con esto estableció la mejor clasificación de una mujer en motos.

Sanz aún no ha definido a que categoría de cuatro ruedas planea enfocarse, si en coche o SxS, pero su decisión se conocerá más adelante. Este año, ha sido de los más prolíficos para la piloto, después de regresar a los Mundiales de Trial y Enduro tras ocho años. En 2021 obtuvo su título 14 de Campeona del Mundo de Trial Femenino, hace solo algunas semanas y su próximo objetivo es el Mundial de Enduro Femenino, que lidera hasta ahora con una fecha restante, aquí podría conseguir su sexto título y alcanzar así la cifra de 20 coronas mundiales.

También durante este año diversificó en gran medida sus categorías de competición, participando en moto de rally, enduro y trail, en buggys y coches de rallye, así como en el Extreme E, probando por primera vez las competencias sobre cuatro ruedas. Mientras que el próximo fin de semana probará una nueva modalidad deportiva para ella, en su debut en el Mundial de Rallycross RX2e, que tendrá lugar del 9 y 10 de octubre.

Respecto a su decisión, Sanz declaró: “Ha sido una decisión difícil, pero creo que era el momento ideal para hacer un cambio. Te das más cuenta del riesgo y, además, los dos últimos años no han sido nada fáciles por el tema de salud”, refiriéndose a la larga y pesada recuperación por la enfermedad del Lyme. “Probablemente no haya llegado al Dakar tan preparada como me hubiese gustado y no lo he disfrutado tanto. Al final no tengo 20 años y es un momento ideal para empezar a hacer un cambio. Seguro que lo echaré de menos, pero viene una época de aprender a vivir cosas nuevas que me motiva mucho”, explicó.

Sobre su última victoria, la piloto española mencionó: “El título de Campeona del Mundo de Trial era un objetivo muy difícil y bonito al mismo tiempo y estoy súper orgullosa de haberlo conseguido. Ha sido un año en el que he sufrido mucho y creo que todavía le doy más valor”. Asimismo reiteró su optimismo por la competencia que aún le queda por disputar este año “Aún queda el Mundial de Enduro que está en juego, así que espero que vaya muy bien la última carrera y poder cerrar una temporada brutal”.

Por último, habló de cómo se sentía respecto a esta nueva experiencia y cuales eran sus metas: “Todas las cosas que hago me puede ayudar. El “coco” que he tenido siempre para la moto me puede servir mucho para aprender en coche. Lo que he pasado con el tema del Lyme fue muy duro, seguramente de los peores momentos de mi vida. Cuando llegas así a una carrera es una situación desagradable y lo he compensado mucho con la parte mental. He sabido aprovechar muy bien las fuerzas que tenía y creo que he aguantado muy bien la presión, los nervios y esta situación, que no es fácil”.