Se llevó a cabo la Copa Monster Energy en el Sam Boyd Stadium de Las Vegas con la participación de pilotos de AMA Supercros, AMA Motocross y de MXGP todos buscando llevarse a casa el cheque de un millón de dólares que entrega la marca de la garra al ganador de las tres mangas de 10 vueltas.

 

El ganador del año pasado Eli Tomac buscó refrendar el título y llevarse nuevamente el cheque de un millón de dólares y lograr la hazaña de ganar tres veces el evento y hacerlo dos veces consecutivas, pero no contaba que la noche tenía otros planes para él. Si bien Tomac pudo alzarse con el triunfo en la primera carrera, el piloto de Cortez, Colorado no pudo hacer frente al Depredador Malcom Stewart quien se impondría en la segunda carrera.

Ya sin la posibilidad de ganar el millón de dólares Tomac buscó por lo menos ganar el evento y embolsarse cien mil dólares que tampoco caen mal, de la misma opinión era Stewart quien a bordo de su Honda buscaba inscribir su nombre en el libro de ganadores de la MEC y así junto a su hermano mayor James ser la primera pareja de hermanos en ganar el evento de otoño del Supercross.

 

 

 

 

Pero ninguno contaba con que el recientemente llegado a la categoría de las 450, Adam Cianciarulo, y flamante nuevo compañero de Tomac, quien tras obtener dos segundos lugares en las primeras dos mangas, gracias a mantener una velocidad constante y realizando un manejo dedicado que lo puso exactamente detrás de los pilotos ya “veteranos” en la categoría, y al caer de la parrilla en la última carrera, Cianciarulo que luce ahora el número 9 en su Kawasaki se iría al frente tomando ventaja sobre Tomac y Malcom hasta ver la bandera a cuadros para ganar así su primera carrera en la nueva categoría y su primer evento de este tipo.

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