El día primero de septiembre del presente año, partió de la Ciudad de México un contingente de 20 bikers, con algún tipo de discapacidad, para realizar una rodada visitando varios estados de la República Mexicana, para tal efecto los ingenieros de Italika, y los pilotos participantes de esta gran aventura trabajaron en conjunto por meses, para hacer las modificaciones necesarias en las motocicletas, con el fin de que las pudieran conducir.

La rodada es organizada por el programa México Incluye, que tiene la finalidad de apoyar a personas con alguna discapacidad, así como la fundación Renapre, que se encarga de prevenir discapacidades desde el nacimiento. En esta caravana participaron 13 personas con discapacidad motriz, y el resto con algún otro tipo de discapacidad. El mensaje de esta rodada es que las limitaciones pueden romperse, pero hay que conocer cuáles son estas limitaciones. Este es el tercer reto de México Incluye, el primero fue hace dos años, y fue subir al Monte Kilimanjaro, la montaña más alta de África, el año pasado fue bucear en aguas del pacífico mexicano, concretamente en el Archipiélago de Revillagigedo y este año, la Rodada sin límites.

El recorrido que se realizó fue de 3,500 kilómetros, que sin duda fue una jornada muy difícil, y la cual se consiguió en un mes en donde se pusieron a prueba la tenacidad, el
esfuerzo y las ganas de poder conseguir esta hazaña, para culminar con la llegada a la
Ciudad de México el pasado domingo 29 de Septiembre, donde algunos Motoclubs, los
acompañaron a su llegada, y fueron recibidos por las autoridades de la Alcaldía de
Tlalpan, así como familiares y amigos. El Presidente y Fundador de México Incluye, el Sr. Federico Núñez, además de formar parte de esta caravana, fue el encargado de entregar un reconocimiento a cada uno de los participantes de esta gran aventura y que con gran emoción los recibieron, además comentaron las grandes dificultades que tuvieron que superar, pero al final de la rodada, valió la pena el ver culminada este gran reto.

Cabe hacer mención que en todo el trayecto se contó con el apoyo de personal de
Protección Civil, un técnico especializado de Italika, que siempre estuvo al pendiente del
correcto funcionamiento de cada una de las motocicletas, todas de la marca Italika, y
donde se comprobó la gran calidad de estas motocicletas, que no sufrieron ningún
desperfecto mayor, y sólo se realizaron pequeños ajustes a las mismas, también se contó
con los servicios de un nutriólogo y una doctora que día a día realizaron exámenes a
cada uno de los bikers participantes.

Fue así como familiares y amigos de todos los bikers participantes, que con lágrimas en los ojos y una gran emoción tuvieron la oportunidad de convivir, y disfrutar de estos momentos inolvidables, y que sin duda quedara el grato recuerdo de ver logrado esta gran hazaña.

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