El segundo día del All in One de BRP y Revista 400 se llevó a cabo por carretera a bordo de cuatro unidades Can-Am Ryker, en un recorrido de poco más de 400 kilómetros, mismo que inició en BRP Cancún y tuvo como principal destino Chichen Itza en el Estado de Yucatán para regresar nuevamente a las instalaciones de la flamante agencia.

Después de haber vivido una aventura extrema a bordo de las motos acuáticas Sea-Doo durante el día anterior, en esta ocasión tomamos los mandos de los Can-Am Ryker, tanto en su versión de 600 como 900 centímetros cúbicos. Es importante destacar que la familia de modelos Ryker de la firma canadiense, es orgullosamente fabricada en México dentro de la planta que BRP posee en el estado de Chihuahua y es exportado a todos los mercados donde se comercializa, incluso Canadá.

Por ello mismo, lo primero que sorprende en el Ryker es la calidad con la que está ensamblado y la robustez mecánica de sus motores Rotax, tanto de la variante de 2 cilindros y 600 centímetros cúbicos, como la tricilíndrica de 900 cc. Precisamente en este orden es que comenzamos el recorrido, primero a los mandos de la variante más ligera, la cual posee un comportamiento neutro gracias a su centro de gravedad exageradamente bajo y brinda la posibilidad de ajustar el puesto de conducción con manubrio y posapiés ajustables en longitud, de manera fácil y rápida sin la utilización de herramientas.

No obstante, al momento de subirnos a la variante de 900 cc se percibe el cambio desde el principio por su cilindro extra que le aporta un sonido más lleno al motor, mientras que en funcionamiento, muestra mucho más poder de aceleración y transmite la potencia al suelo de forma más repentina, para incluso poder divertirnos en giros muy cerrados deslizando la rueda trasera.

La experiencia BRP-Ryker de este segundo día se completó con una visita a la zona arqueológica de Chichen Itza, hasta donde los trimotos de Can-Am llegaron con una facilidad tremenda, convirtiéndose en un verdadero atractivo a su paso, con gente que se acercaba a conocer más de este llamativo vehículo, e incluso pedirnos tomarse alguna foto arriba de él. Esto también ocurrió durante nuestra breve detención en el centro del Pueblo Mágico de Valladolid, o incluso en el famoso restaurante La Tía Kaua, en donde también causó estragos la presencia de estos cuatro Ryker mientras degustábamos el delicioso Poc Chuc, especialidad de la casa.

Finalmente, durante los casi 200 kilómetros restantes para el regreso la lluvia hizo su aparición, la cual fue verdaderamente intensa en varios tramos, típico de una zona de clima tropical como esta. No obstante, el comportamiento de los Can-Am Ryker fue siempre intachable, pero principalmente transmitiendo mucha seguridad gracias, tanto al excelente control en condiciones adversas por su doble rueda delantera, como por sus asistencias electrónicas que permiten seguir manteniendo el control.

Mañana será el tercer día de esta aventura y cerraremos con la Off-Road, donde nuevamente saldremos a la aventura a bordo de 4 vehículos, en este caso un Can-Am Outlander 450 Max, un Can-Am Defender 800 y dos flamantes Can-Am Maverick X3 de motor turbocargado. No te pierdas los detalles mañana mismo de la última parte de este All in One de BRP y Revista 400.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

9 − 8 =