La primera Vespa en romper con la imagen “relajada” de la marca fue la GS 1955, que tenía un alma deportiva y gran desempeño. Fruto de la experiencia del Departamento de Carreras de Piaggio (durante los años cincuenta, participó con la marca en pruebas de regularidad, venciendo frecuentemente a sus competidores italianos y extranjeros), la GS fue un punto de inflexión en la historia de Vespa: rápida (superaba los 100 km/h), innovadora (la primera transmisión de cuatro velocidades) y segura (gracias a unos rines más grandes de 10”).

La Vespa 50 1963 fue todo un hito al introducir el concepto de “plataforma pequeña” a la familia. Un chasis más chico, más ágil y juvenil que, creado con el motor más pequeño posible, probó de inmediato que era imposible resistir la tentación de aumentar tanto la cilindrada del motor como el desempeño.

Así fue como en 1966 surgió la Vespa 90 SS, una serie especial derivada de la Vespa 50 que se caracterizó por un espacio portaobjetos entre el asiento y la columna de dirección que fomentaba una posición de manejo alargada. El manubrio deportivo era angosto y bajo, la salpicadera y la cubierta de las piernas eran radicalmente nuevas, ahusadas para favorecer la velocidad. Con un desplazamiento de solo 90cc, alcanzaba 93 km/h.

La “Nuova 125” también se presentó en 1966 y adoptó el chasis pequeño creado con la “Cinquanta”, así como rines de 10”, una novedad para la 125. A mediados de los estruendosos sesentas, todo estaba listo para el nacimiento de la Vespa más joven, una que sabía cómo incorporar las mejores cualidades, frescura y velocidad que, hasta entonces, habían estado repartidos entre los diferentes modelos.

Presentada en Milán en 1967, la Vespa Primavera, se convirtió en un éxito inmediato entre los jóvenes al reunir las mejores cualidades, frescura y velocidad que hasta entonces se repartían entre los diferentes modelos y que a la fecha se ha convertido en un clásico atemporal.

La Primavera dio pie al surgimiento de varias generaciones y permaneció en producción continua hasta 1982. Se convirtió en un modelo legendario, pero también uno de los éxitos comerciales más espectaculares en la historia de Vespa.

La Vespa Primavera permaneció en el catálogo durante 15 años y en 1976 se le unió la Primavera ET3, un modelo caracterizado por tener arranque eléctrico, tres puertos de transferencia en el cilindro, un nuevo silenciador alargado tomado de la 90 SS y una llave de ignición en el manillar. Todo esto se tradujo en un desempeño aún mejor, lo cual revitalizó la leyenda deportiva de este modelo.

La Vespa Primavera renació en 2013 con todas las cualidades que llevaron al éxito a la primera versión. Joven, innovadora, tecnológicamente avanzada, ágil, dinámica, y amigable con el medio ambiente del cual forma parte, dicho modelo es nuevamente una estrella de su tiempo, heredando toda la frescura de sus antepasados.

Para más información visita: Vespa Oficial 

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