Con una prueba de manejo dinámica On y Off-Road, se presentó a medios nacionales la novedosa Nissan NP300 Diesel en tres versiones: NP300 Chasis Cabina Diesel 4×2, NP300 Doble Cabina Diesel 4×4 MT y NP300 Frontier Diesel LE 4×4 AT. Todas ellas son fabricadas en Cuernavaca y están equipadas con el conocido motor YD25 de la generación anterior de esta misma camioneta, el cual ha sido completamente renovado con mayor potencia en cualquiera de sus dos variantes: Mid -161 hp- y High -188 hp-.

Este último es exclusivo de la variante LE AT, y si bien no ha ganado ningún reconocimiento en el Reino Unido como se ha leído en los últimos días (el que sí lo ha hecho es el 2.3 dCi de doble turbo Euro5 que equipa la NP300 Navara europea), nuestro conocido YD25 Euro 4 de 2.5 litros, un solo turbo e intercooler fabricado en Aguascalientes, no se queda tan atrás; ya que al igual que su par europeo también se combina con la novedosa transmisión automática de 7 velocidades del tipo convertidor de par con función para cambios manuales.

Por otra parte, otros elementos tales como: rines de 18 pulgadas, cámara de reversa, climatizador automático de doble zona, llave presencial con arranque por botón, vestiduras en piel y asientos delanteros calefaccionados con ajustes eléctricos para el conductor, entre otros elementos, también son exclusivos de la versión más equipada.

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EL ANÁLISIS

Una motorización diésel siempre es bienvenida en una camioneta con una capacidad de carga que puede superar la tonelada. Porque más allá de un menor consumo de combustible, este tipo de motores destaca por su sorprendente entrega de torque a muy bajas revoluciones. Por lo que aquí llegamos a nuestra primer disyuntiva, y es que el torque es más importante que la potencia para el buen desempeño de este tipo de vehículos y más cuando contamos con una configuración 4×4 a la vieja usanza con tres diferenciales y caja de transferencia.

Exactamente, la nueva Nissan NP300 Frontier Diésel ofrece entre 297 y 332 libras pie de torque por los 172 de la versión a gasolina, además, están disponibles a la mitad de las revoluciones. La potencia, en cambio, es de entre 161 y 188 hp por los 172 hp de la NP300 a gasolina. Y aquí llegamos a nuestra segunda disyuntiva. Con el empleo del turbocompresor en las motorizaciones diésel existe una menor pérdida de potencia a la altura de varias ciudades de nuestro país (CDMX, por ejemplo) por lo que, incluso la versión diésel menos potente, creemos que en la práctica podría estar por encima de lo que ofrece el motor a gasolina.

LA PRUEBA

Para esta presentación de producto, contamos únicamente con la posibilidad de conducir la Nissan NP300 Diesel LE TA, esto es en su configuración de equipamiento más completa, con el motor más potente y la novedosa transmisión de 7 velocidades. Entre tantas novedades que estrena esta versión, resalta por sobre el resto su elevada carga tecnológica con sistemas electrónicos de seguridad y asistencias en la conducción tales como: Control de Estabilidad, Control de Tracción, Control de Descenso, Asistente de arranque en pendiente, Diferencial de Deslizamiento Limitado y Bloqueo de diferencial trasero, exclusivos de la LE AT.

Todos estos sistemas fueron puestos a prueba en el circuito especialmente diseñado para la ocasión. Lo primero que disfrutamos fue del mando electrónico para pasar de la función 4×2 a la 4×4 Low con la máxima reducción posible en la transmisión para emprender las mayores dificultades. El sistema de descenso de pendientes funciona a las mil maravillas, tanto que no tendrás que preocuparte por nada más que por guiar la dirección por el camino correcto; mientras que el asistente de arranque en pendientes impedirá que te quedes a medio intento durante un pronunciado ascenso, incluso cuando cometas el error de dejar de acelerar antes de llegar a la cima. Porque pese a que provocamos la falla, la NP300 Frontier volvió a tomar impulso antes de mostrar síntomas de cansancio.

La efectividad del bloqueo de diferencial, el grado de inclinación de la carrocería, la resistencia a la torsión del chasis e, incluso, el confort de marcha transitando sobre caminos de piedra, con todo y ruedas de 18 pulgadas, fueron otros puntos evaluados. Si bien todo fue diversión sobre un terreno seco que hasta nos permitió llevar la camioneta de costado en ciertas ocasiones, el diseño de las llantas será el que no se llevará bien con el lodo.

Sobre asfalto, la prueba del Slalom nos permitió comprobar la puesta a punto del ESP, no tan intrusivo ni brusco en su entrada en acción pensando más en un manejo Off-Road; mientras que la prueba de aceleración contra una NP300 Frontier 4×2 MT a gasolina, sirvió para saber que una vez superado el letargo del reposo absoluto, esta variante Diesel de 188 hp con transmisión automática despega con ganas para ganar velocidad de manera sorprendente. Nos faltó sacarla a carretera para disfrutar un poco más de esto último, aunque seguramente no faltará la oportunidad, solo será cuestión de tiempo.

R.Marelli

PRECIOS:
NP300 Chasis Diesel 4×2 TM – $284,700
NP300 Doble Cabina Diesel 4×4 TM – $398,500
NP300 Frontier LE Diesel 4×4 AT – $507,400

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